miércoles, 12 de marzo de 2014

Horchaterías de Adrián Alamar. Calle Pi y Margall 47 (actual calle Ruzafa) y Ercilla 13


Horchaterías de Adrián Alamar. Calle Pi y Margall 47 (actual calle Ruzafa) y Ercilla 13


Extraído del blog Valencia  historia gráfica de Juan Soler

Una de las costumbres populares más arraigadas en estas fechas es la degustación de chocolate acompañado de los populares buñuelos de calabaza o de otros productos de masa frita tales como los churros o su variante más gruesa, las “porras”. Proliferan en marzo los puestos ambulantes especializados en la venta de estos productos y las chocolaterías, buñolerías, churrerías u horchaterías (que en Valencia vienen a ofrecer lo mismo) se llenan de clientes dispuestos a disfrutar del ambiente fallero.

Aún no se había cumplido la segunda década del siglo XX cuando Adrián Alamar abrió su horchatería en la calle de Pi y Margall, nombre que había recibido en 1905 la popular calle de Ruzafa, eje que conectaba la ciudad de Valencia con este antiguo pueblo, incorporado a Valencia en 1877. En aquellas fechas el peso comercial de una ciudad en expansión tras la demolición de la muralla, comenzaba a bascular hacia la periferia y los ensanches crecían, ganaban importancia y se convertían en áreas llenas de posibilidades para el comercio.

Horchatería Alamar, calle Ruzafa. Extraída del blog La Valencia desaparecida de A.  Martínez

Si el invierno era época para tomar chocolate caliente acompañado con buñuelos a partir de Fallas y con la llegada de la primavera y del calor la horchata comenzaba a ganar protagonismo para convertirse en el producto estrella del verano. Ya explicamos hace unos meses que los orígenes de la horchata como bebida popular tienen poco que ver con la bebida actual, pero en el siglo XX cuando Alamar abrió sus horchaterías la chufa ya se había alzado con la hegemonía entre las distintas variedades de la bebida. Lo que no había cambiado era la costumbre de abaratar el coste del chocolate sustituyendo parte del cacao por harina de arroz.

Recolección de la chufa

En 1920 la horchatería y chocolatería “Casa Adrián” de Adrián Alamar se encontraba en el número 47 de Pi y Margall (Ruzafa). El negocio prosperó hasta el punto de que Alamar decidió probar suerte y abrir una segunda horchatería en pleno corazón de Valencia, la calle Ercilla, 13, asomada a la popular plaza del Doctor Collado y en una zona fallera por excelencia. Iniciada la II República en 1931, Alamar ya tenía dos horchaterías en marcha..


Buñuelos en la calle Ercilla.

La horchatería de la calle Ercilla, abierta por Alamar, fue adquirida en los años cuarenta por Martín Civera Pérez. Se trata, para los lectores que conozcan la ciudad, de la popular horchatería “Collado” que al momento de escribir estas líneas se encontraba cerrada, aunque vecinos y comerciantes de la zona nos informaron de que el cierre, motivado por las obras en el edificio era temporal, estando su reapertura prevista precisamente para el presente mes de marzo de 2014.

Bajo la dirección de Martín Civera la horchatería del Collado fue testigo del aplastante dominio de la falla del Mercado en la sección especial, ocho veces vencedora de forma consecutiva desde 1943. En 1951 la falla de la plaza del Doctor Collado, plantada justo enfrente de la horchatería rompió esta hegemonía y dos años después ganó nuevamente, compartiendo galardón con Mercado, comisión imbatible por aquellas fechas.


Alamar por su parte mantuvo la histórica horchatería de la calle Ruzafa. Cerró tras su fallecimiento en 1948. La horchatería del Collado, fundada por él, prosiguió su andadura pero esa… será otra historia.

Autores: Enrique Ibáñez y Gumer Fernández.