domingo, 29 de diciembre de 2013

Tienda del León y de Corazón de Jesús. Calle de las Mantas 4 al 12.

Tienda del León y de Corazón de Jesús. Calle de las Mantas 4 al 12.

La calle de las Mantas fue desde siempre el lugar en el que se concentraban numerosas tiendas de productos textiles. La especialización comercial de esa calle, antaño llamada “calle Nueva” llegó a ser tal, que en la última década del siglo XIX la totalidad de sus comercios se dedicaba a la venta de tejidos.

A finales del s. XIX los números 6 y 8 de la calle eran ocupados por la tienda de tejidos de Vicente Aldas que colindaba con la tienda de ropa de Arnau Alcañiz, abierta al público en el número 10 y 12. Era evidente que los bajos comerciales eran de tamaño reducido, lo que obligaba a los comercios más prósperos a extenderse por varios locales.

La calle Nueva era ya por entonces conocida popularmente con el nombre de calle “de las Mantas”, denominación relacionada con la venta de este u otros productos textiles que gozaba de enorme popularidad, hasta el extremo de que los comercios se publicitaban usando tanto la denominación oficial como la popular. Su proximidad al mercado la convertía en una calle céntrica y muy concurrida y la especialización en productos textiles la convertía en referente obligado para los clientes interesados en tales géneros, lo que reforzaba su carácter populoso.

Pero aunque la clientela era segura, la competencia era enorme, tanto más por el hecho de que todos los comercios de la calle se dedicaban a la misma o muy similar actividad. Distinguirse del resto significaba atraer la atención del cliente y tomar ventaja sobre el resto de la competencia y para ello un emblema llamativo y fácil de retener en la memoria del comprador, resultaba un instrumento de primer nivel.

En un momento indeterminado  las tiendas de los números 6-8 y de los números 10-12 pasaron a detentar por divisa un león y un Sagrado Corazón de Jesús. El león es un animal poderoso y emblemático, con connotaciones evangélicas pues es la figura animal alegórica del evangelio de San Marcos mientras que el Corazón de Jesús es un emblema sacro que en la teología católica representa el amor de Dios Padre e Hijo proyectado hacia el género humano.

Tarjeta publicitaria. Primera década del siglo XX.
Colección Andrés Giménez

Hemos de pensar en el tipo de cliente al que se dirigían tales emblemas: el cliente minorista era por lo general, femenino. Mujeres educadas en una sociedad conservadora y en una religiosidad ferviente. El león es un emblema fácil de recordar, lo bastante llamativo y evocador como para llamar la atención de la chiquillería, que lo señalaría con curiosidad y asombro infantil. El Corazón de Jesús evocaría en personas educadas en principios religiosos conservadores la idea de honestidad y credibilidad que todo comerciante necesita para hacerse buen nombre y atraer a la clientela.

Ya fuese por esto, por la gestión de sus propietarios o por lo concurrida que era la calle, a Vicente Aldas se le quedaba pequeña la tienda pues en torno a 1895 se extiende al número 4. Aldas ocupaba ya los números 4 al 8. Su vecino Arnau Alcañiz seguía en el 10 y el 12 y allí se mantuvo hasta que a principios del siglo XX dejó paso a Ricardo Alcañiz, del que presumimos, seguramente era hijo de Arnau, según denota el apellido.

En aquel tiempo se produce un hecho inaudito que si bien no llamará la atención de lector si que debió de llamarla en su tiempo… en el número 7 de la calle Nueva, vulgo de las Mantas cierra una tienda de tejidos pero en su lugar… no abre una nueva tienda de tejidos… lo que abre es… ¡una papelería! Dotada también de imprenta, esta papelería imprimió membretes por encargo para la tienda de Ricardo Alcañiz.

Albarán del comercio.
Colección Andrés Giménez

¿Se trataba tal vez de un signo de que los tiempos cambiaban y la hegemonía del comercio textil comenzaba a tambalearse en favor de productos de consumo más variados o acaso la competencia de los grandes almacenes El Siglo Valenciano en la vecina calle de San Fernando comenzaba a hacerse notar y era acusada por el comercio minorista de textiles?.

Excede los propósitos de este artículo analizar cumplidamente las hipótesis anteriores. Pero no es el único cambio relevante en lo que a comercios de la calle Nueva se refiere pues en torno a 1910 la tienda de tejidos de Aldas (números 4 al 8) es  absorbida por la de Ricardo (números 10 al 12). Ricardo Alcañiz pasa a señorear una tienda que ocupaba todos los bajos comerciales desde el número 4 al número 12 de la calle. Al fusionar bajo su propiedad ambas tiendas fusiona también sus divisas por lo que nace así la “Tienda del León y del Corazón de Jesús” que no era sino el resultado de la unión de las dos tiendas anteriores en manos de un único propietario.

Ricardo Alcañiz regentó el negocio hasta finales de los años veinte ocupando los números del 6 al 12, pues el número 4 fue tempranamente abandonado y ya en 1914 era sucursal de la tienda de tejidos que J. Selma tenía en la calle Derechos.

La tienda de textiles tuvo tras Ricardo continuidad bajo gerencia de Haro Olmos y Compañía, hasta practicamente la década de los setenta, A mediados de los sesenta, muy venida a menos, ocupaba tan solo el número 6 de la calle, ya oficialmente llamada de las Mantas.