lunes, 7 de abril de 2014

Fábrica de harina de Federico Estela. Calle Marchalenes, 43. Tercera parte.

De la Viuda de Federico Estela a la Unión Conservera y Arrocera S.A.

Salvador Estela falleció en 1904 dejando a Concepción en solitario. En esta época el molino de Bas debía encontrarse ya completamente mecanizado y posiblemente dotado de la característica chimenea propia de otros molinos mecanizados de la época y que sabemos poseían algunos de sus vecinos, como el molino de la Esperanza. La chimenea era necesaria para canalizar el humo negro resultado de la combustión de madera y carbón requerida para accionar las máquinas de vapor que proporcionaban energía a cribas y pulidoras en tanto el agua de la acequia no solo proporcionaba el empuje necesario para mantener activas las muelas hidráulicas sino que permitía abastecer las calderas.

A finales de la década de los años diez del siglo XX la antigua calle de Marchalenes recibió la denominación de Doctor Olóriz, que, completamente urbanizada y realineada conserva en la actualidad. El molino de Bas junto a un despacho de harina y arroz anexo cambió varias veces de número como consecuencia del proceso de urbanización y renumeración de parcelas de la zona, pasando del 37 al 29.
Ubicación del molino de San Isidro en Ruzafa.

Por su parte el molino de San Isidro de Ruzafa, junto al convento de los Ángeles, en la calle General Prim número 23 (luego 21 y 17) siguió una trayectoria similar. Tras el fallecimiento de Federico quedó directamente a cargo de su hermano Salvador, dentro de la empresa Viuda de Federico Estela, hasta su demolición en la década de los años veinte del pasado siglo como consecuencia de las transformaciones urbanísticas en Ruzafa. Este molino, que tal vez nunca llegase al grado de complejidad mecánica que alcanzó el molino de Bas, era tal y como vimos, accionado por las aguas de la acequia de Rovella cuyas funciones iban más allá de la mera irrigación; la acequia se iniciaba en el azud de Rovella, cuyos restos aún se aprecian en el antiguo cauce del Turia, junto a la “Casa del Agua” e integrados en el conjunto ajardinado; cruzaba el portal de Corona y de ahí se dirigía hacia la actual calle Guillem de Castro siguiendo la ronda interior hasta la calle Hernán Cortés para entrar en Ruzafa desde Maestro Gozalbo. 

En su recorrido se convertía en albañal al hacer funciones de colector de aguas residuales procedentes de la ciudad, que posteriormente habrían de servir para fertilizar los campos de Ruzafa y de En Corts, ello al tiempo que proporcionaba fuerza motriz a los molinos arroceros de la zona. Afortunadamente y aún cuando tales usos no fuesen un prodigio de higiene pública, el tamaño reducido de la población urbana por comparación con la actualidad permitían que tal circunstancia no resultase excesivamente nociva. Consignar también a modo de curiosidad que en este molino de San Isidro nació el 3 de febrero de 1890 la beata católica, Francisca Cuallado Baixauli, militante de la sociedad de apostolado laico, Acción Católica, asesinada en Benifaió en 1936.

Acción de la unión conservera y arrocera.

En torno a 1930 la empresa Viuda de Federico Estela, fue adquirida por la Unión Conservera y Arrocera, industria de procesado de alimentos de Alfara del Patriarca que estableció su delegación en Valencia en las oficinas de Estela de la plaza Cisneros, 4 y las trasladó posteriormente a la calle Avellanas, 7 y finalmente en los años cuarenta, al complejo harinero del antiguo molino de Bas, en doctor Oloriz, 29. Con esta compra la antigua empresa harinera de Estela quedó integrada en la Unión Conservera y Arrocera S.A. acabando de esta forma su andadura como empresa independiente.

Saco de arroz perla  de Estela bajo la dirección de la Unión conservera y arrocera. 

BIBLIOGRAFÍA

Glick, T.F., Guinot, E., Martínez, L.P. (2000): Els molins hidràulics valencians: tecnologia y context social. Institució Alfons el Magnànim, Valencia.

Mangue Alférez, I. (1999); Marxalenes: de alquería islámica a barrio de la ciudad de Valencia. Ayuntamiento de Valencia, Valencia.

Martínez Gallego, F.A. (1995); Desarrollo y crecimiento: la industrialización valenciana (1834-1914). Generalitat Valenciana, Valencia.