sábado, 15 de marzo de 2014

Revista fallera El Fallero. Editorial Carceller calle Doctor Moliner 3

Revista fallera El Fallero. Editorial Carceller calle Doctor Moliner 3.

El primer Fallero, año 1921

Desde que en 1855 se publicase el llibret de la Plaça del Almodí de Josep Bernat i Baldoví, primer llibret fallero hasta la actualidad, en Valencia se ha desarrollado un género particular y característico de la ciudad conocido como prensa fallera.

Las primeras revistas, no seriadas y publicadas de manera esporádicas, fueron fruto de la inventiva de las comisiones falleras. Así vieron la luz revistas como La araña negra de la falla Maldonado o  La reunió del Trull de la falla Adressadors-Escolano.
Primer llibret de Fallas de la historia

En 1908 aparece la revista que sentará las bases de este género: el semanario Impresiones que incluirá por primera vez los bocetos de todas las fallas. Así el género queda definido por las siguientes características: portada artística, bocetos de todas las fallas y literatura festiva de temas falleros, a menudo de la pluma de destacados autores. Así nace la primera revista fallera de carácter anual fue Pensat i fet , fundada en 1916 y de orientación conservadora.

En el año 1921 Vicent Miquel Carceller funda la revista El fallero. Fue escritor  y destacado militante autonomista y anticlerical que fundó otras publicaciones como La traca, La chala, El cuento del dumenche y Nostre teatre.

El fallero fue impreso por la editorial Carceller  fundada por Vicent en 1909 y que tenía su sede en la calle del Doctor Moliner 3, y que también la tuvo en la plaza de la Reina número 4. Esta editorial se destacó por sus publicaciones de carácter republicano y satírico lo que supuso a su director ser encarcelado en 1912 por satirizar a Alfonso XIII.


El fallero fue una revista cuyo carácter progresista la convirtió una alternativa al Pensat i fet , estaba redactada íntegramente en valenciano aunque sin atenerse a un criterio ortográfico homogéneo por parte de la editorial que dejaba riendo suelta a los autores para que escribieran como mejor les pareciera, frente a un Pensat i fet cuya línea editorial unifica la ortografía de los autores que escribían. Algunos de sus colaboradores fueron Navarro Cabanes, Enric Bohorques y Rodrigo Alamar y sus portadas fueron dibujadas por el prestigioso dibujante Enric Pertegás.



 La revista reflejó en sus páginas temas de actualidad como las transformaciones urbanísticas de Valencia, el proyecto de estatuto de autonomía, la proclamación de la República, el incipiente movimiento feminista, la política municipal ...

A causa de su orientación popular tuvo un rotundo éxito con tiradas medias de 50.000 ejemplares al año, siendo las de las revistas más vendidas de la época y una de las publicaciones falleras más exitosas de todos los tiempos. Su precio osciló entre los 20 y 40 céntimos.



Tomar una postura ideológica comprometida en los anteriores a la Guerra Civil, pasó factura a los principales editores de revistas falleras en Valencia.Así el director del Pensat i 
fet Josep María Esteve Victòria fue asesinado por el bando republicano en 1936 nada mas iniciada la contienda  a causa de su militancia conservadora y católica, mientras que Vicent Miquel y otro colaborador de El fallero fueron ejecutados en Paterna en 1940 a causa de su militancia republicana y anticlerical.

La editorial fue incautada y parte de sus fondos se encuentran en la actualidad en el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Enric Pertegás  que además de ser el autor de las portadas de la revista escribía artículos anticlericales firmados bajo seudónimo,  escapó de la represión franquista gracias a la entereza de Vicent Miquel Carceller que se negó a delatarlo.  Pertegás siguió colaborando de forma anónima con otras publicaciones en  los años 40.


Al finalizar la Guerra Civil, la censura franquista impuso una restricción al uso del valenciano en estas publicaciones falleras, que en algunos casos se limitaba a la poesía. En los años 40 la cabecera El fallero a causa de su prestigio fue rescatada por otro editor que nada tenía que ver con el original al ser este último de carácter conservador. Con posterioridad surgió El fallero auténtico que se reivindicaba como el "verdadero continuador de la revista original".

Autores: Gumer Fernández y Enrique Ibáñez.

Bibliografía:

Rueda y Pitarque, O. (2011): Les revistes falleres. Documento en línea (consultado el 13/03/2014)   

Anónimo (2007): Vicent Miquel Carceller y "La traca" en Memoria histórica periódico online. Documento en línea (consultado el 13/03/2014).