viernes, 27 de junio de 2014

Tintas Samas de César Giorgeta Kermaschii

Tintas Samas de César Giorgeta  Kermaschii.

Grabado de la fábrica
El uso de tintas para plumas estilográficas de desarrolla a lo largo del siglo XIX, siendo un proceso imparable en el último cuarto  del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. En el año 1827 un trabajador de origen rumano llamado Petrache Poenaru es quien patenta la primera pluma estilográfica, aunque es a partir de 1850 cuando se aceleran las patentes relacionadas con estas plumas en un proceso complicado de garantizar una distribución perfecta con el objetivo de no producir manchas a la hora de escribir en papel con estas plumas recién inventadas. Dicho proceso culmina con la invención del plumín de oro con punta de iridio, el uso de la goma vulcanizada y el libre flujo de tinta.


César Giorgeta kermaschii nace en Madrid el 13 de agosto de 1841 en la calle San Vicente Ferrer. Es hijo del Mariscal de Campo  Nicolás de  Miniussir y Giorgeta y de Sofía de Kermaschii y George. De familia acomodada estudia en el seminario  de Ciudad Real donde recibía un trato exquisito ya que en dicho seminario tenía un sirviente personal, pero no sería el mundo sacerdotal el futuro de César.


Su actividad comercial empieza en una época tardía en su biografía, a la edad de 39 años  conoce al francés Luis Miette y le ofrece una delegación en España de la marca francesa Ville de Paris , dedicada a la comercialización de tintas para plumas estilográficas. Esta marca francesa se vende como una tinta lo suficiente fluida para que no produzca manchas al escribir, ser la más limpia del mercado, y la cualidad de no oxidar las plumas. Esta marca francesa obtendrá varias medallas en la Exposición Internacional de Madrid (1907) y en la Exposición  Hispano-Francesa en Zaragoza (1908).
















César que pertenecía a la Masonería se establece en Valencia en el año 1882. Como representante de la carca francesa, recorre todas la papelerías de Valencia  con su cartera de representantes, destacando la tienda de papelería y papel pintado de los Chiner, cuyos propietarios  eran Luciano Chiner Artero y Vicenta Plomer Navarro. Contrajo matrimonio con su hija Terera Chiner Plomer que hacía de cajera en el comercio de sus padres y que cuando conoció a César contaba con 26 años
de edad, contrayendo matrimonio a la edad de 41 años.


 
Cartel publicitario


Fijaron su residencia en la calle Abadía de San Martín 5  y enfrente del edificio que hace esquina en la calle Embajador Vich. Este edificio de la familia fue destruido par construir el Hotel Bristol en el año 1900. Los principios fueron duros y deciden abandonar la delegación de la marca francesa por medio de concesión para elaborar su propia manufactura de tintas para escribir, consiguiendo así obtener más beneficios al controlar también la fabricación del producto.


En 1884 se trasladan a vivir en el actual número 15 de la calle Embajador Vich, justo enfrente de donde vivían. Este edificio en la actualidad no existe ya que también fue derribado para construir  en el año 1905 el edificio el arquitecto Manuel García Sierra, llamado popularmente el  Edificio Vila por estas allí durante mucho tiempo la famosa papelería Vila, aunque anteriormente a la papalería  estuvo el famoso Café Fornos en su bajo. Cuentan sus herederos que recogían el agua en la actual fuente de la plaza de Rodrigo Botet que se utilizaba para elaborar la tinta.


El matrimonio tuvo dos hijos; César (1886) y Alfredo (1889) que estudian en el extranjero y se preparan  en Ciencias Químicas para tomar las riendas del negocio familiar. De esta forma el negocio empieza a prosperar. Tal es así que en el año 1890 traslada su fábrica  al número 8 y 10  de la calle Jesús, a un lugar más amplio ya que se ve necesitado a contratar más personal. Pronto en todas la papelerías y escuelas de Valencia empiezan a usar su marca de tintas llamada Tinta Sama, una palabra que no tiene significado pero que suena bien. Posteriormente la marca evolucionará al nombre de Tinta Samas. El lema más usado para publicitar esta tinta fue "La tinta Sama siempre vence".

Tal es la proyección de su negocio que en el año 1898 César compra unos terrenos en el antiguo camino de Picasent  en medio de la huerta e instala una fábrica de enormes dimensiones (unos 9.000 metros cuadrados) y la vivienda familiar, todo ello rodeando y cercado por un muro de mampostería. La fábrica tenía como límites actuales las calles de Maestro Sosa, la calle Albacete, la calle Roig de Corella y la Avenida de César Giorgeta , que se amplió  en los años 60  a expensas del un trozo de huerta de la propiedad de los sucesores del propio César Giorgeta que lo  utilizaban como jardín de la casa.
Imagen de la fábrica en catálogo publicitaria
 La fábrica de una sola planta tenía diversas secciones como almacenes, despachos y fábrica de tintas y gomas líquidas. En el siglo XX también elabroraban las cintas impregnadas en tinta para las máquinas de escribir. Posteriormente se añadió otra ala como ampliación de la fábrica. Esta fábrica tenía una enorme torre de mampostería con pozo y motor para servir agua tanto a la fábrica como a la vivienda. Tal torre mereció a la zona el sobrenombre de Huerto de la Torre Giorgeta, como refleja una guía comercial de 1914.

Publicidad de tintas Sama en tranvía de Valencia
En 1916 fallece César Giorgeta Kermaschii y toma las riendas su mujer. Así pues el negocio pasará a denominarse  "Viuda de César Giorgeta e hijos", que llevó con éxito hasta su fallecimiento en el año 1933, en un crecimiento constante de la empresa que solo se verá truncado en la Guerra Civil.


















 Sus productos

En el año 1930, los trabajadores de la fábrica solicitan al Ayuntamiento renombrar el antiguo camino de tránsitos que pasaba por la fábrica como Avenida de César Giorgeta, siendo aprobado el 10 de julio de 1931.  Un año después esos trabajadores inauguraron y costearon la placa que lució en la avenida el día 14 de abril de 1932, como homenaje póstumo a su antiguo propietario quienes fueron invitados por la empresa a un banquete dos días después.

Fuente: Blog de Francisco Coloma Colomer
La fábrica  tuvo su dirección en sus últimos tiempos en la dirección de la Avenida de César Giorgeta números 20 al 32, perduró como Hijos sucesores de la viuda de César de manera próspera hasta los años cincuenta del siglo XX, cerrando el negocio  en el año 1964.

Los descendientes de César siempre comentaron que no pudieron afrontar la competencia del uso del bolígrafo, un invento creado en el año 1938, pero que empezó  a generalizarse a partir del año 1943.



Sus artísticos papeles secantes
Autores: Gumer Fernández y Enrique Ibáñez.

Bibliografía:

Blog de Francisco Coloma Colomer

Texto: Francisco Colomer e  Isabel Sáez Giorgeta . En Línea.

http://pcoloma-blogcoloma.blogspot.com.es/2009/03/cesar-giorgeta-kermaschii-los-giorgeta.HTML